Un informe independiente reveló que la llamada “deuda ambiental” de Petróleos Mexicanos (Pemex) podría alcanzar los 530 mil millones de dólares, una cifra que refleja el costo acumulado por décadas de impacto ecológico de la empresa estatal.
El estudio, titulado La deuda ambiental de Pemex y elaborado por la especialista en ecotoxicología Diana Papoulias, calcula el monto necesario para remediar daños ambientales generados por más de un siglo de actividad petrolera. Entre estos se incluyen la limpieza de pozos, ductos, plataformas marinas, residuos industriales y afectaciones derivadas del cambio climático.
De acuerdo con el informe, la expansión de infraestructura petrolera en tierra y mar, sumada a una supervisión ambiental deficiente, ha contribuido a incrementar el impacto ecológico acumulado de la empresa.
La cifra contrasta con los pasivos ambientales que reconoce oficialmente Pemex, ya que la empresa señaló que solo contempla obligaciones conforme a normas contables internacionales, con montos significativamente menores.
El análisis también evidencia la falta de consenso sobre el número de sitios contaminados en el país, pues distintas fuentes —académicas y gubernamentales— manejan estimaciones dispares.
Especialistas consideran que este escenario abre la puerta a lo que denominan una “economía de la remediación”, que implicaría inversiones para reparar daños ambientales y, al mismo tiempo, generar empleo.
Este nuevo señalamiento se suma a los retos financieros de la petrolera, que al cierre de 2025 reportó una deuda financiera de más de 84 mil millones de dólares, aunque con una tendencia a la baja en los últimos años.
La revelación del informe reaviva el debate sobre el impacto ambiental de Pemex y los costos reales que implicaría reparar los daños acumulados en el territorio nacional.






