La psicóloga y escritora Edith Eger falleció el 27 de abril de 2026 a los 98 años, dejando un legado marcado por la resiliencia, la memoria histórica y la superación personal.
Nacida en Hungría, Eger fue deportada a los 16 años al campo de concentración de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. En ese lugar perdió a sus padres y vivió episodios extremos de violencia, incluyendo el momento en que fue obligada a bailar para el médico nazi Josef Mengele, uno de los principales responsables de atrocidades en el campo.
Tras sobrevivir al Holocausto, emigró a Estados Unidos, donde reconstruyó su vida y se convirtió en una reconocida psicóloga especializada en trauma y estrés postraumático, influenciada por el psiquiatra Viktor Frankl.
Su historia quedó plasmada en el libro La bailarina de Auschwitz, publicado cuando ya era nonagenaria, el cual se convirtió en un éxito internacional con millones de lectores y traducciones a varios idiomas. La obra relata su experiencia en los campos de concentración, pero también transmite un mensaje de esperanza, libertad interior y sanación.
A lo largo de su vida, Eger dedicó su trabajo a ayudar a otras personas a superar traumas, convirtiéndose en una figura influyente en el ámbito de la psicología y la memoria del Holocausto. Su testimonio ha sido considerado una herramienta clave para reflexionar sobre la capacidad humana de resistir y reconstruirse ante la adversidad.
Con su fallecimiento, se pierde una de las voces más representativas de los sobrevivientes del Holocausto, aunque su legado permanece vigente a través de su obra y su mensaje de vida.






