Después de cuatro años de distanciamiento político y diplomático, México y Perú anunciaron el restablecimiento oficial de sus relaciones diplomáticas, poniendo fin a una etapa marcada por desacuerdos derivados de la crisis política peruana de 2022.
Ambos gobiernos informaron, mediante un comunicado conjunto, que retomarán el diálogo y la cooperación bilateral con base en el respeto mutuo, el derecho internacional y los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. La decisión abre una nueva etapa en la relación entre ambas naciones, que durante los últimos años mantuvieron únicamente un contacto diplomático limitado.
El conflicto entre ambos países comenzó tras la destitución y detención del entonces presidente peruano Pedro Castillo, en diciembre de 2022. El Gobierno mexicano manifestó su respaldo al exmandatario y otorgó asilo político a integrantes de su círculo cercano, lo que generó fuertes diferencias con las autoridades peruanas y provocó el retiro de embajadores, además de diversos desencuentros diplomáticos.
El acercamiento se concretó luego del cambio de gobierno en Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, quien impulsó la reanudación del diálogo con México. Como parte del proceso de reconciliación, también se concedió un salvoconducto para que la ex primera ministra peruana Betssy Chávez pudiera viajar a territorio mexicano tras recibir asilo político.
Pese al restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el Gobierno mexicano reiteró su postura respecto al caso de Pedro Castillo, al considerar que enfrenta una persecución política, y continuará promoviendo su liberación por la vía diplomática.
Con este acuerdo, México y Perú buscan fortalecer nuevamente la cooperación en temas políticos, económicos y culturales, dejando atrás uno de los episodios de mayor tensión diplomática entre ambos países en los últimos años.






