El Gobierno de México asestó un nuevo golpe al robo de combustible al desmantelar una red criminal dedicada al huachicol que operaba en los estados de Hidalgo y Estado de México, con una capacidad de extracción de hasta 1.5 millones de litros de hidrocarburo por semana.
De acuerdo con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, el operativo permitió la detención de siete personas, entre ellas el presunto líder del grupo delictivo. Además, las autoridades aseguraron 150 mil litros de gas LP, 61 cisternas, medio millón de pesos en efectivo, así como armas y equipo tecnológico.
Las investigaciones revelaron que la organización no solo robaba combustible de ductos, sino que también contaba con toda una estructura para su almacenamiento, transporte y venta a través de empresas fachada, lo que le permitía operar como una red empresarial encubierta.
Entre los detenidos también figuran empresarios relacionados con compañías de gas, lo que apunta a una red con vínculos en el sector privado para facilitar la distribución del hidrocarburo ilegal.
De forma paralela, autoridades capitalinas informaron sobre el desmantelamiento de otra estructura ligada al llamado “huachicol fiscal”, un esquema basado en la simulación de operaciones mediante facturas falsas. En este caso, se identificaron más de 40 empresas involucradas en movimientos que superan los 23 mil millones de pesos.
Este operativo forma parte de la estrategia federal para combatir el robo de combustibles, un delito que continúa representando pérdidas millonarias para el país y que se ha sofisticado en los últimos años mediante redes criminales con estructuras financieras complejas.






