La economía mexicana registró una contracción del 0.8% durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que refleja un arranque de año débil para el país.
El retroceso supera las expectativas de analistas y marca un cambio de tendencia respecto al cierre de 2025, cuando la economía había mostrado señales de crecimiento.
El desempeño negativo se observó en los tres grandes sectores económicos:
- El sector primario (agricultura) cayó 1.4%
- El sector secundario (industria) retrocedió 1.1%
- El sector terciario (servicios) disminuyó 0.6%
Este comportamiento evidencia un debilitamiento generalizado de la actividad económica en el país.
A tasa anual, el crecimiento fue apenas de entre 0.1% y 0.2%, muy por debajo de lo esperado, lo que confirma el bajo dinamismo económico en México.
Entre las principales causas de esta caída se encuentran:
- Presiones comerciales y arancelarias desde Estados Unidos
- Incertidumbre en torno al tratado comercial T-MEC
- Reducción de la inversión
- Aumento de la inflación, que alcanzó alrededor de 4.5% en marzo
Además, el mercado laboral comienza a reflejar este estancamiento, con menor generación de empleo formal y aumento de la informalidad.
A pesar del panorama negativo, el Gobierno mantiene su expectativa de crecimiento para 2026 entre 1.8% y 2.8%, confiando en una recuperación en los próximos meses, especialmente en el sector servicios.
Sin embargo, especialistas advierten que el entorno internacional y la falta de inversión podrían seguir presionando la economía en el corto plazo.






