La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, aseguró que la narrativa que se ha construido en torno a presuntos casos de corrupción en México tiene un impacto directo en la soberanía del país, al considerar que muchas de estas versiones provienen de sectores vinculados a la “ultraderecha global”.
De acuerdo con una entrevista, la dirigente morenista señaló que existe una estrategia internacional que busca posicionar a México bajo una imagen negativa en materia de combate a la corrupción, lo cual —afirmó— no es un fenómeno aislado, sino parte de un discurso político con intereses definidos.
Montiel sostuvo que este tipo de señalamientos no solo afectan la percepción pública del país en el extranjero, sino que también pueden influir en la estabilidad política interna, al generar desconfianza hacia las instituciones y los actores gubernamentales.
En su posicionamiento, la líder de Morena insistió en que es necesario distinguir entre denuncias legítimas y lo que calificó como campañas de desinformación o ataques políticos, los cuales —dijo— buscan debilitar a gobiernos y movimientos que no se alinean con ciertos intereses internacionales.
Asimismo, subrayó que la soberanía nacional debe protegerse no solo en el ámbito político o económico, sino también en el terreno narrativo y mediático, donde consideró que actualmente se libra una disputa por el control de la opinión pública.
La dirigente también enmarcó estas declaraciones en el contexto del debate político actual en México, donde el tema de la corrupción sigue siendo uno de los principales puntos de confrontación entre el oficialismo y la oposición. En este sentido, apuntó que Morena mantiene su compromiso con el combate a la corrupción, aunque reiteró que debe analizarse el origen de las acusaciones que circulan tanto en medios nacionales como internacionales.
El señalamiento de Montiel se da en un momento de alta polarización política, en el que distintos actores han intensificado el discurso sobre transparencia, rendición de cuentas y presuntos abusos de poder, tanto dentro como fuera del país.
Finalmente, la dirigente llamó a fortalecer la defensa de la soberanía informativa de México, argumentando que el país debe tener la capacidad de construir su propia narrativa sin depender de interpretaciones externas que, desde su perspectiva, pueden estar motivadas por intereses políticos.






