Militantes de la estructura de la llamada «Cuarta Transformación» marcharon para exigir un juicio político contra la gobernadora Maru Campos; la oposición al gobierno de Chihuahua acusa boicot y reporta una asistencia significativamente menor a la proyectada.
Por: Mensajero Político
Chihuahua, Chih. Una intensa confrontación política y social se desató este sábado en la capital del estado, luego de que el partido Morena llevara a cabo una movilización masiva para exigir formalmente un Juicio Político en contra de la gobernadora constitucional de Chihuahua, María Eugenia «Maru» Campos Galván. La jornada estuvo marcada por bloqueos de accesos carreteros, un ríspido recibimiento a la cúpula morenista en el aeropuerto y una abierta guerra de propaganda digital y urbana.
Bloqueos y boicot: El inicio de la jornada
Desde las primeras horas del día, el ambiente político se tornó hostil. Diversos grupos de productores agrícolas y campesinos afines a la administración estatal implementaron bloqueos en los accesos principales al municipio de Chihuahua, particularmente en la zona sur, lo que impidió de manera deliberada la entrada de camiones que transportaban a militantes y simpatizantes de Morena provenientes de otros municipios e incluso de entidades vecinas.
A la par de los retenes y la movilización de maquinaria pesada bajo el argumento de obras públicas de última hora, las calles y avenidas de la ciudad amanecieron tapizadas de anuncios espectaculares. En ellos, el gobierno del estado plasmó consignas en «defensa de la paz de los chihuahuenses», vinculando paralelamente al partido Morena con el crimen organizado, haciendo alusión a la reciente polémica que rodea al gobernador de Sinaloa separado de su cargo, Rubén Rocha Moya.
Choque en el aeropuerto y arribo de la cúpula morenista
La polarización alcanzó su punto más crítico por la tarde, con la llegada en vuelo comercial de una comitiva de alto nivel de la dirigencia nacional de Morena. Entre los personajes que arribaron destacaron la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel; el secretario de organización del CEN, Andrés Manuel López Beltrán; la senadora Andrea Chávez, y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, acompañados de diputados y senadores.
A su salida de la terminal aérea, los liderazgos guindas fueron encarados y divididos por un contingente de defensores de la gobernadora Maru Campos. En medio de un tenso cruce de consignas, insultos y reclamos mutuos, la comitiva nacional tuvo que acelerar su trayecto escoltada por personal de seguridad para poder integrarse al contingente de la manifestación.
«Usan las instituciones públicas y porros para intimidar, no para servir. Ningún bloqueo detendrá la voz de la gente», denunció de manera enérgica la dirigencia morenista a través de sus plataformas oficiales.
Guerra de narrativas en redes y balance de asistencia
Paralelamente, ambos bandos trasladaron la batalla a las redes sociales, donde se desató una intensa «marcha digital» colmada de videos que evidenciaban los bloqueos carreteros frente a acusaciones de supuesta «narcopolítica» y el presunto uso indebido de recursos públicos para la movilización ciudadana o «acarreo».
Pese a que el comité organizador de la autodenominada Marcha por la Defensa de la Soberanía estimaba inicialmente una convocatoria cercana a las 200 mil personas, la combinación de los bloqueos en las vialidades de ingreso y el rechazo local modificaron el balance final. Fuentes de la oposición y estimaciones oficiales de seguridad reportaron una asistencia menor a los 10 mil participantes en el mitin que avanzó con rumbo al Palacio de Gobierno. Al cierre de esta edición, ambas fuerzas políticas mantienen firmes sus posturas, en lo que se consolida como uno de los mayores choques de poder en la historia reciente de la entidad.






