La presidenta del DIF Estatal, María Eugenia Galván Antillón, brindó detalles acerca de la primera fase de entregas de alimentos en el marco del plan emergente ante la sequía. En un esfuerzo concertado, el Gobierno del Estado está llevando a cabo la distribución de 1,600 toneladas de maíz y frijol, impactando positivamente en la vida de alrededor de 20,000 familias. Este compromiso se destaca como una respuesta integral para paliar los efectos adversos de la sequía, especialmente en comunidades vulnerables.
Antillón subrayó el compromiso gubernamental de apoyar a las comunidades de la Sierra, reconociendo la importancia de actuar de manera solidaria en momentos de crisis. La presidenta del DIF expresó su empeño por asegurar que las entregas de alimentos alcancen a quienes más lo necesitan, garantizando así una respuesta efectiva y equitativa ante las condiciones desafiantes. Este enfoque inclusivo se tradujo en el apoyo directo a 60 comunidades, abarcando diversos municipios como Temosachí, El Vallesito, Babicora, Bachichivo, San Rafael, Cieneguita de la Barranca, entre otros.
La magnitud de las entregas refleja el compromiso del Gobierno del Estado por mitigar el impacto de la sequía en la seguridad alimentaria de la población. Las 1,600 toneladas de maíz y frijol representan una medida significativa para enfrentar la crisis, y cada entrega se ha ejecutado con precisión logística para asegurar que llegue a quienes más lo necesitan. La presidenta del DIF destacó la importancia de la solidaridad y la colaboración en tiempos difíciles, enfatizando que este esfuerzo conjunto es esencial para superar los desafíos planteados por la sequía y sus consecuencias en las comunidades afectadas.






