El secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, aseguró que existe un trato diferenciado por parte del Gobierno Federal y de la Fiscalía General de la República (FGR) hacia la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, en comparación con el que han recibido mandatarios estatales emanados de Morena, particularmente la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda.
El funcionario afirmó que los casos relacionados con presuntas afectaciones a la soberanía y la seguridad nacional han sido abordados de manera distinta dependiendo del origen político de los involucrados.
«¿Es el mismo trato que se le dio a la gobernadora Maru Campos con este hostigamiento que se hizo a partir de las estructuras de poder de la Fiscalía General de la República al trato que se le dio a la gobernadora de Baja California o al gobernador de Sinaloa? Yo creo que es un trato totalmente distinto», expresó.
De la Peña Grajeda recordó que, en el caso de Chihuahua, un agente del Ministerio Público acudió personalmente a notificar a la mandataria estatal para que compareciera ante la FGR y sostuvo que desde el Gobierno Federal se le señaló públicamente por presuntas conductas relacionadas con la seguridad nacional.
En contraste, indicó que, tras la difusión de audios atribuidos a Marina del Pilar Ávila, en los que presuntamente ofrece intercambiar información de seguridad, no se ha observado una actuación similar por parte de las autoridades federales.
El secretario consideró que existe un trato privilegiado hacia los gobernadores de Morena y sostuvo que los hechos reflejan un uso político de los temas relacionados con la seguridad nacional.






