Tal como lo anticipó desde la noche anterior en sus redes sociales, la diputada federal del Partido del Trabajo, Lilia Aguilar, no acudió al Congreso del Estado para sostener el debate convocado con la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, respecto a la reforma a la Ley de Aguas Nacionales y la expedición de la Ley General de Aguas. La ausencia de la legisladora petista fue interpretada por la presidenta panista como un acto de cobardía y falta de argumentos sobre su postura legislativa.
Álvarez Hernández afirmó que Aguilar promovió el debate y posteriormente no se presentó, dejando plantados a los productores del campo que buscaban escuchar y contrastar las posiciones de ambas. Señaló que la petista no cuenta con bases para justificar su abstención en la votación federal y consideró que desaprovechó la oportunidad de explicar por qué, a su juicio, traicionó al sector agrícola de Chihuahua.
La dirigente panista agregó que Aguilar pretendía posponer el intercambio de ideas por un mes, tiempo que, dijo, debió emplearse para analizar a profundidad la reforma que ahora consideran dañina para el campo chihuahuense. Criticó además que, tras la aprobación, los legisladores federales se marcharan de vacaciones sin dar la cara a los productores.
Daniela Álvarez acudió al Congreso acompañada por la diputada federal del PAN, Rocío González, y por el coordinador de los diputados locales, Alfredo Chávez. Ambos coincidieron en que la reforma aprobada por la Cámara de Diputados perjudica a los agricultores de la entidad. González Alonso calificó de bravucona a Lilia Aguilar, mientras que Chávez Madrid señaló como traidores a los legisladores federales de Morena y sus aliados, a quienes responsabilizó de avalar un marco jurídico que, dijo, afecta directamente al sector productivo del estado.






