La espera terminó. Este martes, la Selección de Argentina pone en marcha la defensa de su corona mundial cuando enfrente a Argelia en su debut dentro del Grupo J del Mundial 2026, en un partido que tendrá la atención de millones de aficionados por un motivo especial: Lionel Messi disputará el que ha anunciado como su último Mundial.
A sus 38 años y a pocos días de cumplir 39, el capitán argentino hará historia al convertirse en el primer futbolista en disputar seis Copas del Mundo, un récord que confirma la longevidad de una carrera considerada entre las más grandes de todos los tiempos.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni llega como vigente campeón tras conquistar el Mundial de Qatar 2022 y buscará convertirse en la primera selección en revalidar el título desde Brasil en 1962. Aunque Messi arrastró algunas molestias musculares en semanas recientes, todo apunta a que será titular y comandará el ataque albiceleste desde el primer minuto.
La expectativa alrededor del astro argentino es enorme. Cada entrenamiento y conferencia de prensa ha girado en torno a su figura, mientras compañeros como Nicolás Otamendi y el propio Scaloni han destacado que el ocho veces ganador del Balón de Oro sigue siendo el líder futbolístico y emocional del equipo.
Además de intentar conquistar un segundo campeonato mundial consecutivo, Messi persigue otra marca histórica: necesita tres goles para igualar el récord de más anotaciones en la historia de los Mundiales, actualmente en poder del alemán Miroslav Klose con 16 tantos.
Del otro lado estará una selección de Argelia que intentará dar la sorpresa en su regreso a una Copa del Mundo. Los africanos saben que enfrentarán a uno de los grandes favoritos del torneo, pero buscarán aprovechar cualquier oportunidad para complicar a la Albiceleste.
Más allá del resultado, el encuentro representa el inicio del último gran capítulo de Lionel Messi con la camiseta argentina en una Copa del Mundo. El jugador que conquistó todos los títulos posibles buscará despedirse del máximo escenario del fútbol dejando una última huella imborrable en la historia del deporte.






