Suman 30 los municipios del país, en 8 estados del país, que cancelaron los festejos patrios, por cuestiones atribuidas a la seguridad, causadas por el crimen organizado.
En Chihuahua, la presidencia municipal de Coyame del Sotol, anunció la cancelación del Grito de Independencia. En la coyuntura de la toma de protesta del nuevo alcalde emanado del PAN-PRD, Armando Mancha. Lo mismo en Manuel Benavides, gobernado desde hace unos días por el PVEM.
En Sinaloa, el Gobernador morenista Rubén Rocha anunció en sus redes sociales la medida tras ataques en los municipios de Culiacán, Elota, Cosalá y San Ignacio.
Los Ayuntamientos de Navolato y Ahome también suspendieron las festividades. Además, cancelaron en Angostura, Mocorito y Salvador Alvarado, pero argumentaron que era por la tormenta tropical «Ileana».
En Durango, estado vecino de Sinaloa, los municipios de San Dimas y Tamazula (pegados al «Triángulo Dorado») tampoco festejarán en sitios públicos, según funcionarios, por la cercanía con la zona de conflicto como medida preventiva.
En Chiapas, tampoco se dará el Grito de Independencia en 12 municipios en un contexto de enfrentamiento y desplazamientos por violencia.
En Nuevo León suspendieron en Aramberri y Galeana, gobernados por el PRI, además de Iturbide, Zaragoza, Doctor Coss y Los Aldamas, donde gobierna MC.
En Cotija, Michoacán, anunciaron la suspensión «definitiva» de los actos del 15 y 16 de septiembre por considerar que no existen «condiciones óptimas» para asegurar la integridad de las personas.
En Guanajuato y Oaxaca cancelaron las ceremonias los ayuntamientos de Comonfort y Zapotitlán de las Palmas, respectivamente. En esa última localidad, un grupo tomó la Presidencia Municipal para exigir la desaparición de poderes y la salida de la Alcaldesa.






