La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propuso aplazar de 2027 a 2028 la elección popular de jueces, magistrados y ministros, como parte de una serie de ajustes a la reforma judicial impulsada en el país.
Durante su conferencia matutina el día de ayer en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el objetivo del cambio es corregir aspectos operativos y logísticos del modelo actual, luego de la primera elección judicial realizada en 2025, la cual registró baja participación ciudadana y múltiples críticas por su complejidad.
Sheinbaum señaló que en 2027 se concentrarán múltiples procesos electorales en el país, incluyendo la renovación de gubernaturas en 17 estados, diputaciones federales, congresos locales y cientos de cargos municipales, lo que podría generar una jornada electoral saturada y difícil de organizar para el Instituto Nacional Electoral (INE) .
La propuesta contempla mover la elección judicial al año 2028, lo que permitiría, según el gobierno federal, simplificar la logística, mejorar la organización de casillas y facilitar la participación ciudadana. Además, se busca homologar los futuros procesos judiciales con los calendarios electorales de 2030, 2033 y 2036 .
El plan también incluye una reducción del número de candidaturas, la creación de una Comisión Coordinadora entre los tres poderes del Estado y nuevos filtros de evaluación para aspirantes, con el fin de hacer más eficiente el proceso de selección.
La iniciativa deberá ser discutida y aprobada por el Congreso de la Unión, así como por los congresos estatales, antes de su eventual implementación.
Hasta el momento, el gobierno federal ha insistido en que el cambio no implica una modificación de fondo a la reforma judicial, sino un ajuste técnico para garantizar su correcta aplicación.






