La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una propuesta para modificar y perfeccionar la reforma judicial impulsada anteriormente por Andrés Manuel López Obrador, manteniendo la elección popular de jueces, magistrados y ministros como eje principal, pero incorporando ajustes para solucionar problemas detectados durante su implementación.
Entre los principales cambios destaca el aplazamiento de las elecciones judiciales hasta 2028, con el objetivo de evitar complicaciones políticas y logísticas. También se propone reducir el número de candidatos y simplificar las boletas electorales para facilitar un voto más informado por parte de la ciudadanía. Además, se plantean reglas más estrictas para impedir la intervención de partidos políticos en el proceso.
La iniciativa también busca fortalecer los Comités de Evaluación, reintroducir salas en la Suprema Corte, establecer la paridad de género como una norma estructural y exigir la renuncia de jueces que deseen participar como candidatos. Con estas modificaciones, el Gobierno pretende corregir errores iniciales y fortalecer el funcionamiento del sistema judicial sin reemplazar el modelo original.






