La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó su pronóstico sobre el desarrollo del fenómeno climático El Niño y advirtió que podría alcanzar una gran intensidad en los próximos meses, aumentando el riesgo de temperaturas récord y fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo.
El organismo, dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico tropical favorece la formación de este fenómeno, el cual modifica los patrones de lluvia y temperatura a escala global.
El Niño forma parte del ciclo climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y se caracteriza por el calentamiento de la superficie del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio altera la circulación atmosférica y puede provocar sequías en algunas regiones, mientras que en otras genera lluvias intensas, inundaciones y tormentas más severas.

La OMM advirtió que, conforme el fenómeno gane fuerza, también aumentará la probabilidad de registrar:
- Olas de calor más intensas.
- Lluvias torrenciales e inundaciones en algunas regiones.
- Sequías prolongadas en otras zonas del planeta.
- Mayor impacto en la agricultura, el abastecimiento de agua y la producción de alimentos.
Los especialistas señalan que El Niño suele contribuir a elevar la temperatura media global, por lo que existe la posibilidad de que los próximos meses vuelvan a romper récords de calor.

Aunque la intensidad y los efectos varían según la región, históricamente El Niño ha estado asociado en México con cambios en los patrones de lluvia, temperaturas superiores al promedio y un incremento en la frecuencia de eventos meteorológicos extremos en algunas zonas del país. Los impactos específicos dependerán de la evolución del fenómeno y de los pronósticos que emitan las autoridades meteorológicas nacionales en los próximos meses.
Ante este panorama, la OMM exhortó a los gobiernos y servicios meteorológicos a reforzar la vigilancia y preparación frente a posibles fenómenos extremos, con el objetivo de reducir riesgos para la población y los sectores productivos.






