El ucraniano Oleksandr Usyk se enfrentó nuevamente al británico Daniel Dubois en una esperada revancha en el estadio de Wembley, Londres. La pelea, por los títulos mundiales de peso pesado, atrajo a miles de fanáticos y volvió a poner a Usyk en el centro de la conversación como uno de los boxeadores más completos del momento.
Dubois, por su parte, llegó con sed de revancha tras la polémica derrota en su primer encuentro, donde alegó un golpe bajo no sancionado. En esta segunda pelea, ambos pugilistas ofrecieron un espectáculo intenso, con un cierre ajustado que dejó a los jueces tomar una decisión dividida. Las reacciones del público y analistas fueron mixtas, en lo que muchos ya califican como “la pelea del año”.






