El aumento de precios registró su segundo repunte quincenal consecutivo, mientras la inflación subyacente se mantuvo por encima de la general.
La inflación en México volvió a acelerarse durante la primera quincena de agosto y alcanzó una tasa anual de 3.26%, de acuerdo con los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con este resultado, la inflación acumuló dos quincenas consecutivas de incrementos, después de que en la segunda mitad de julio se ubicara en 3.14% anual. El comportamiento refleja principalmente la persistencia de presiones en los precios de los servicios.
Uno de los principales focos de atención se encuentra en la inflación subyacente, que excluye los productos cuyos precios son más volátiles y es considerada una referencia importante para conocer la tendencia de fondo de los precios.
Durante la primera quincena de agosto, la inflación subyacente se ubicó en 4.27% anual, manteniéndose por encima de la inflación general.
Dentro de este componente, los servicios continúan mostrando presiones importantes, particularmente en algunos rubros relacionados con restaurantes, transporte y otros servicios.
Aunque la inflación general continúa dentro de niveles relativamente moderados, el comportamiento de los servicios representa uno de los principales retos para que el proceso de desinflación continúe.
Los precios de algunos productos y servicios que enfrentan los consumidores diariamente siguen aumentando, lo que puede sentirse directamente en el gasto de los hogares.
El dato de la primera quincena de agosto será relevante para las expectativas sobre las próximas decisiones de política monetaria del Banco de México, especialmente ante la evolución de la inflación subyacente.
El nuevo dato muestra que, aunque la inflación se encuentra muy por debajo de los niveles registrados durante los episodios más fuertes de los últimos años, la reducción de los precios está avanzando a un ritmo más lento.
El reto para las autoridades será contener las presiones provenientes de los servicios sin afectar el comportamiento de la actividad económica.
Por ahora, el indicador deja una señal clara: la inflación volvió a tomar fuerza al inicio de agosto y los servicios continúan siendo uno de los principales factores detrás de esta presión.






