La Selección Mexicana ya tiene definido el panorama que deberá enfrentar si quiere mantenerse con vida en el Mundial 2026. Tras vencer 2-0 a Ecuador y conseguir su pase a los octavos de final, el Tricolor quedó ubicado en una de las llaves más exigentes del torneo, donde podría medirse con algunas de las selecciones más fuertes del campeonato.
Aunque México ya aseguró su lugar entre los 16 mejores del mundo, su próximo rival aún está por definirse. El equipo dirigido por Javier Aguirre enfrentará al ganador del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo, encuentro que se disputa este miércoles y del que saldrá el siguiente obstáculo para la escuadra nacional.
En el papel, Inglaterra parte como favorita para avanzar a los octavos de final, por lo que todo apunta a que será el siguiente adversario de México. Sin embargo, República Democrática del Congo buscará dar la sorpresa y evitar un enfrentamiento entre dos de las selecciones con mayor tradición futbolística.

De confirmarse el duelo ante los ingleses, el Tricolor tendrá una de sus pruebas más complicadas del torneo, ya que Inglaterra llegó como líder de su grupo y es considerada una de las candidatas al título. Si México consigue superar los octavos de final, el camino tampoco será sencillo. En los cuartos de final esperaría el ganador de la serie entre Brasil y Noruega.
Brasil avanzó tras derrotar a Japón y mantiene el cartel de favorito para conquistar el Mundial, mientras que Noruega sorprendió al eliminar a Costa de Marfil y buscará seguir dando la campanada. En caso de avanzar, el Tricolor tendría la oportunidad de disputar unos cuartos de final frente a una de las potencias históricas del futbol mundial. La misma llave también reúne a Francia y Paraguay, quienes disputarán otro de los encuentros de octavos.
Los paraguayos llegan motivados después de protagonizar una de las grandes sorpresas del certamen al eliminar en penales a la tetracampeona Alemania, mientras que Francia confirmó su candidatura tras golear a Suecia.

Después de romper una sequía de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo, México tendrá ahora la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en su historia.
Si el Tricolor logra superar los octavos de final, alcanzará una instancia que durante décadas se le ha negado y volverá a colocarse entre las ocho mejores selecciones del planeta, algo que millones de aficionados esperan desde hace generaciones.
El próximo compromiso será clave para conocer si la ilusión mexicana continúa creciendo o si el sueño mundialista llega a su fin en la primera ronda de eliminación directa.







