México y la Unión Europea avanzan en una nueva etapa de cooperación con la actualización de su acuerdo comercial, una medida impulsada por el escenario geopolítico actual y las políticas proteccionistas vinculadas al regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. El objetivo principal es reducir riesgos y disminuir la dependencia económica de mercados como Estados Unidos y China.
El acuerdo contempla temas relacionados con comercio, inversión y seguridad, además de impulsar el comercio digital y fortalecer la cooperación en áreas como energía, cambio climático y combate al crimen. También se prevé la eliminación de casi todos los aranceles entre ambas partes y la protección de denominaciones de origen.
La expectativa del Gobierno mexicano es incrementar las exportaciones hacia Europa en un 50% para el año 2030 y atraer mayores inversiones, especialmente para ofrecer mayor estabilidad y oportunidades a pequeñas y medianas empresas.






