Una tormenta histórica provocó severas inundaciones en Irlanda del Norte y partes del Reino Unido. El 20 de julio fue reportado como uno de los días más húmedos desde que se tiene registro, con daños a viviendas, negocios y carreteras, y miles de personas desplazadas.
Las autoridades activaron planes de emergencia y se desplegaron equipos de rescate en múltiples condados. El evento ha intensificado la discusión sobre la resiliencia climática y la inversión en infraestructura frente al cambio climático.
Lluvias récord e inundaciones en Reino Unido e Irlanda del Norte






