Trabajadores de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), agremiados al sindicato de empleados de la máxima casa de estudios, marcharon la mañana de este viernes desde las instalaciones de su organización sindical hasta el exterior de Rectoría para exigir el cumplimiento de prestaciones establecidas en su contrato colectivo de trabajo.
La secretaria general del sindicato, María Concepción Rodríguez, explicó que la principal demanda es el respeto irrestricto al contrato colectivo, particularmente en lo relacionado con las categorías salariales A y B, así como el pago de tiempo extraordinario y los procesos de recategorización.
Los manifestantes arribaron a las instalaciones de Rectoría con pancartas y consignas para solicitar una respuesta de las autoridades universitarias, luego de que previamente entregaron un documento al rector con sus inconformidades.
Rodríguez señaló que las demandas no son nuevas, pues corresponden a derechos establecidos en un contrato colectivo que, afirmó, cuenta con 57 años de vigencia.
Explicó que la categoría A corresponde a trabajadores que perciben alrededor de un salario mínimo, mientras que en la categoría B se encuentran quienes reciben aproximadamente dos salarios mínimos. Indicó que actualmente se les otorga un pago adicional del 4 por ciento, pero existen inconformidades relacionadas con las jornadas extraordinarias.
“Se les hace trabajar el tiempo extra y no se les está pagando”, señaló la representante sindical durante la manifestación.
Asimismo, explicó que la cláusula 21 del contrato colectivo contempla la recategorización como un mecanismo para que los trabajadores puedan acceder a mejoras salariales, pero aseguró que desde el año pasado permanecen detenidos estos incrementos.
A esta situación, agregó, se suma la falta de personal y la sobrecarga laboral en distintas unidades de la Universidad, lo que, sostuvo, termina repercutiendo también en la atención que reciben los estudiantes.
La dirigente sindical señaló que la propia autoridad universitaria ha informado de un incremento aproximado de 7 mil estudiantes, mientras que la plantilla laboral continúa prácticamente sin cambios e incluso existen dificultades para cubrir las ausencias por incapacidades.
Durante el acto, trabajadores también denunciaron jornadas laborales prolongadas en algunas áreas, particularmente entre veladores, además de cuestionar el destino de los diferentes ingresos que obtiene la Universidad.
Los manifestantes señalaron que esta es la cuarta ocasión en que tienen que exigir el cumplimiento de algunos de estos compromisos y reclamaron que más de mil familias de trabajadores activos, jubilados y pensionados resultan afectadas.
La movilización concluyó en el exterior de Rectoría, donde los trabajadores reiteraron su exigencia de abrir el diálogo con las autoridades universitarias y obtener una respuesta a las demandas planteadas en torno a salarios, recategorizaciones, tiempo extra y condiciones laborales.






