El exgobernador de Sinaloa, Francisco Labastida Ochoa, respondió a la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que el Gobierno federal debe cumplir con el tratado de extradición vigente con Estados Unidos, en medio de la polémica por las acusaciones contra funcionarios sinaloenses.
El posicionamiento surge tras las solicitudes de autoridades estadounidenses para detener y eventualmente extraditar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Labastida subrayó que no se trata de una decisión política o de cooperación internacional, sino de una obligación legal que México debe acatar conforme a los acuerdos firmados. En ese sentido, insistió en que el país debe respetar el tratado de extradición, independientemente de las posturas del actual gobierno.
Las declaraciones contrastan con la postura de la presidenta Sheinbaum, quien ha cuestionado la falta de pruebas por parte de Estados Unidos y ha insistido en que no se permitirá ninguna acción sin sustento jurídico sólido, además de defender la soberanía nacional frente a lo que considera presiones externas.
El exfuncionario priista también criticó la situación de seguridad en Sinaloa y advirtió sobre el deterioro institucional en la entidad, señalando que el combate al crimen organizado requiere acciones firmes y consistentes por parte del Estado mexicano.
Este intercambio de posturas se da en un contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos, tras las investigaciones abiertas por un gran jurado en Nueva York contra funcionarios sinaloenses, lo que ha colocado al Gobierno mexicano en una posición delicada entre la defensa de su soberanía y el cumplimiento de compromisos internacionales.






