La inflación en México mostró una ligera desaceleración durante abril de 2026 al ubicarse en 4.45% anual, aunque el incremento en productos básicos y alimentos continúa afectando la economía de millones de familias.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento mensual de 0.20%, cifra menor a la esperada por analistas financieros. Sin embargo, varios alimentos y servicios mantuvieron fuertes alzas.
Entre los productos que más subieron de precio destacan el jitomate, chile serrano, chile poblano, papas y gas LP, además de incrementos en gasolina Premium y transporte urbano. Algunos de estos alimentos registraron aumentos superiores al 30% durante abril.
Aunque la inflación general bajó respecto al 4.59% registrado en marzo, todavía se mantiene lejos de la meta de 3% establecida por el Banco de México. La inflación subyacente —que elimina productos con precios más volátiles— también se redujo ligeramente a 4.26%.
Especialistas señalan que la moderación de la inflación podría abrir espacio para que el Banco de México continúe reduciendo tasas de interés con el objetivo de estimular la economía, la cual enfrenta señales de desaceleración.
El mismo día del reporte inflacionario, Banxico decidió recortar su tasa de interés de referencia a 6.50%, aunque la decisión generó debate entre analistas por el riesgo de que los precios vuelvan a presionar durante los próximos meses.
Pese a la ligera mejoría en las cifras generales, expertos advierten que el aumento en alimentos continúa siendo el principal golpe para las familias mexicanas, especialmente en sectores de menores ingresos donde el gasto en comida representa gran parte del presupuesto mensual.






