El sector ganadero de Chihuahua mantiene la atención sobre el avance del gusano barrenador del ganado, una plaga que representa un riesgo para los animales y que ha generado preocupación entre productores y autoridades sanitarias debido a su capacidad de afectar la salud del ganado, provocar pérdidas económicas y complicar la movilización de animales.
Aunque su nombre puede generar alarma, conocer qué es, cómo se transmite y cómo prevenirlo es clave para evitar su propagación.
El gusano barrenador del ganado es la larva de una mosca conocida como Cochliomyia hominivorax. A diferencia de otros parásitos que se alimentan de tejido muerto, esta especie deposita sus huevos en heridas abiertas de animales vivos.
Cuando las larvas nacen, comienzan a alimentarse del tejido del animal, provocando una infección llamada miasis. Si no se detecta y trata a tiempo, la lesión puede avanzar y poner en riesgo la vida del ganado.
Puede afectar principalmente a:
- Ganado bovino.
- Caballos.
- Ovinos y caprinos.
- Animales domésticos.
- En casos poco frecuentes, seres humanos.

Entre los principales riesgos se encuentran:
- Daños a la salud del ganado, debido a heridas que pueden infectarse.
- Pérdidas económicas para productores, por tratamientos, disminución de productividad o muerte de animales.
- Restricciones comerciales, ya que la presencia de esta plaga puede afectar la movilización y exportación de ganado.
- Mayor vigilancia sanitaria, debido a que su expansión puede representar un problema para regiones ganaderas.
Chihuahua es uno de los estados con mayor importancia ganadera en México. Su producción de bovinos representa una actividad económica fundamental para miles de familias, además de tener una fuerte relación con mercados nacionales e internacionales.
Por ello, la llegada o detección de casos de gusano barrenador genera preocupación, ya que cualquier afectación al hato ganadero puede tener consecuencias para productores, empleos y la economía del estado.
Además, Chihuahua cuenta con una amplia extensión territorial y una gran movilidad de ganado, factores que hacen necesario reforzar las medidas de prevención y vigilancia.
La mosca del gusano barrenador busca heridas para colocar sus huevos. Estas lesiones pueden ser provocadas por:
- Cortes accidentales.
- Marcas o procedimientos realizados al ganado.
- Picaduras.
- Lesiones causadas por otros animales.
Después de que las larvas aparecen, pueden crecer rápidamente y profundizar la herida si no reciben atención.
Productores y dueños de animales deben estar atentos a heridas que no cicatrizan, presencia de larvas en lesiones, mal olor o secreción en heridas, animales inquietos, decaídos o que se lamen constantemente una zona. Ante cualquier sospecha, se recomienda reportar el caso a las autoridades sanitarias y evitar manipular o trasladar al animal sin orientación.
Especialistas señalan que la vigilancia constante es fundamental para contener la presencia de esta plaga. Algunas medidas recomendadas son: revisar frecuentemente al ganado, limpiar y desinfectar heridas inmediatamente, mantener controles sanitarios, reportar casos sospechosos y cumplir con las medidas establecidas para el traslado de animales.

El gusano barrenador representa un desafío para México debido a la importancia de la actividad ganadera y la necesidad de proteger uno de los sectores productivos más importantes del país.
En Chihuahua, productores y autoridades mantienen los esfuerzos de vigilancia para evitar que la plaga avance y reducir cualquier impacto en la ganadería estatal.
La recomendación principal es no generar alarma, pero sí mantener la atención: la detección temprana puede marcar la diferencia para controlar el problema y proteger al ganado.







