El director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua, Alan Falomir Sáenz, informó que durante los días de mayor intensidad de calor en la capital se registraron 137 interrupciones en pozos debido a fallas en el suministro de energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Falomir Sáenz detalló que las afectaciones más importantes se presentaron los días 12 y 20 de agosto, cuando los pozos tuvieron que detener su operación por problemas en el servicio eléctrico.
Como consecuencia, la JMAS dejó de extraer aproximadamente 15 millones de litros de agua del subsuelo durante esos dos días, volumen que estaba destinado al abastecimiento de la ciudad.
El funcionario explicó que las interrupciones coincidieron con un periodo de alta demanda debido a las elevadas temperaturas, lo que ha complicado mantener los tanques de almacenamiento a su máxima capacidad.
Actualmente, indicó, los tanques se encuentran aproximadamente entre el 85 y 90 por ciento de su capacidad, situación que puede generar afectaciones puntuales en el suministro de algunas colonias.
Falomir Sáenz señaló que la JMAS ha mantenido comunicación constante con la CFE para solicitar que se eviten este tipo de interrupciones; sin embargo, aseguró que hasta el momento no han recibido garantías de que las fallas dejarán de presentarse.
“Siguen sin darnos las garantías. Dicen: ‘cuando pasen, los atenderemos’, y todos los días están atendiendo reportes de nosotros, pero el tema es que no nos dan la garantía de que dejen de ocurrir”, manifestó.
Entre las zonas donde se han presentado afectaciones mencionó sectores como Los Pinos, Rosario y San Felipe, aunque aseguró que, de manera general, el sistema de abastecimiento de la capital se mantiene estable.
El director de la JMAS pidió a las personas que presenten problemas de suministro en sus domicilios realizar inmediatamente el reporte al 073 para generar un folio y permitir que personal del organismo atienda la situación.
Finalmente, Falomir reiteró el llamado a la CFE para garantizar la continuidad del suministro eléctrico en los pozos, pues nuevas interrupciones podrían retrasar nuevamente la recuperación de los niveles de los tanques hasta alcanzar el 100 por ciento de su capacidad.






