El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCh), Álvaro Bustillos Fuentes, celebró la reapertura del cruce San Jerónimo-Santa Teresa para la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos y aseguró que este 24 de septiembre representa una fecha histórica para el sector pecuario de la entidad.
“Estamos muy contentos. El día de hoy es celebración, el día de hoy va a quedar en la historia escrita”, expresó Bustillos durante el reinicio de las operaciones.
El dirigente ganadero destacó que la reapertura fue resultado de meses de coordinación entre productores y autoridades mexicanas y estadounidenses para establecer un nuevo protocolo sanitario que permita mantener el intercambio comercial ante la contingencia del Gusano Barrenador del Ganado. La reapertura para este 24 de septiembre había sido confirmada previamente tras la visita de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, a las instalaciones fronterizas.
Bustillos recordó que la exportación de ganado entre Chihuahua y Estados Unidos tiene una historia de más de un siglo y señaló que los cierres de esta actividad han sido excepcionales. En ese sentido, destacó la importancia que tiene el mercado estadounidense para los productores chihuahuenses y la relación comercial construida entre ambos países.
En cuanto a la operación, explicó que este jueves se presentaron 500 cabezas de ganado como parte de las pruebas del nuevo protocolo. La intención es incrementar paulatinamente la capacidad conforme se compruebe el funcionamiento del esquema.
“Hoy se presentaron 500 cabezas; ya para mañana vamos a presentar 800”, señaló. La UGRCh había anticipado que la recuperación del flujo sería gradual, con la expectativa de elevar la cantidad de animales conforme avanzaran las operaciones.
El proceso contempla una especie de “operación espejo”, según explicó Bustillos: los animales pasan primero por la preinspección bajo control de autoridades mexicanas y posteriormente continúan hacia la revisión correspondiente antes de ingresar a Estados Unidos. Para adaptar las instalaciones a los nuevos protocolos, afirmó que se destinaron alrededor de 150 millones de pesos a las cuarentenarias.
Bustillos señaló que entre las modificaciones se encuentran cercos perimetrales dobles y adecuaciones para que la capacidad de preinspección acompañe el ritmo de operación de la cuarentenaria.
Además, indicó que actualmente trabajan con lotes de productores y que los acuerdos de venta se realizan directamente entre los ganaderos mexicanos y compradores estadounidenses, sin intervención de la Unión Ganadera en la negociación comercial.
El dirigente sostuvo que el objetivo será aumentar la capacidad en las siguientes semanas, especialmente ante la llegada de la temporada de comercialización de ganado durante octubre, noviembre y diciembre.
La operación inicial es considerablemente menor a los niveles alcanzados antes de las restricciones. Bustillos había señalado previamente que por San Jerónimo-Santa Teresa llegaron a cruzar hasta 3 mil 200 animales diarios, por lo que el sector buscará recuperar capacidad gradualmente sin descuidar las nuevas medidas sanitarias.






