La economía mexicana mostró señales de desaceleración en el arranque de 2026, de acuerdo con los más recientes indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que apuntan a un crecimiento más moderado durante los primeros meses del año.
El Sistema de Indicadores Compuestos: Coincidente y Adelantado reveló que el indicador adelantado, el cual anticipa el comportamiento de la economía en el corto plazo, se ubicó en 100.8 puntos en febrero, por encima de su tendencia de largo plazo. Sin embargo, registró un avance de apenas 0.09 puntos respecto a enero, lo que representó su menor incremento en los últimos 10 meses, pese a sumar ya once meses consecutivos al alza.
Por su parte, el indicador coincidente, que refleja el estado actual de la actividad económica, se colocó en 99.6 puntos en enero, por debajo de su tendencia de largo plazo, y no mostró variación respecto a diciembre, lo que refleja un inicio de año con debilidad para la economía nacional.
Especialistas señalan que, aunque la economía mexicana mantiene una trayectoria de crecimiento, el ritmo es cada vez más moderado. El comportamiento del indicador adelantado sugiere que la actividad productiva podría continuar expandiéndose en el corto plazo, pero sin la fuerza observada en meses anteriores.
Entre los factores que presionaron el desempeño del indicador adelantado en febrero destacan la caída del S&P 500, una depreciación en variables ligadas al tipo de cambio y una menor confianza para invertir. En contraste, el empleo manufacturero y el desempeño del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores ayudaron a amortiguar el deterioro.
En el caso del indicador coincidente, los componentes que más influyeron en la debilidad de enero fueron una baja en el número de trabajadores asegurados en el IMSS, retrocesos en la actividad industrial y una disminución en el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE). A ello se sumó el estancamiento en las ventas al por menor, aunque las importaciones mostraron un ligero avance.
Los datos refuerzan la percepción de que México inició 2026 con una economía que sigue creciendo, pero a un paso más lento, en medio de un entorno de cautela, volatilidad externa y menor dinamismo en algunos sectores clave.






