Nuevas manchas de hidrocarburo fueron detectadas en el Golfo de México durante un sobrevuelo realizado por autoridades federales, en medio de la contingencia ambiental provocada por el derrame de crudo que desde principios de marzo afecta las costas de Veracruz y Tabasco. La información fue confirmada este jueves por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que ya se realiza una investigación para determinar de dónde provienen estas nuevas manchas.
De acuerdo con lo informado en la conferencia matutina, el grupo interdisciplinario creado para atender la emergencia detectó estas nuevas áreas contaminadas durante labores de reconocimiento aéreo, por lo que la Secretaría de Marina, junto con otras dependencias e incluso con apoyo de instancias internacionales, ya trabaja para identificar si se trata de remanentes del derrame original o de una nueva fuente de contaminación.
Sheinbaum explicó que el derrame inicial habría sido provocado por un barco, pero advirtió que ahora también existen otras manchas en el mar cuya procedencia todavía no ha sido plenamente establecida. La mandataria aseguró que las playas afectadas han sido atendidas desde el primer momento y adelantó que el gobierno federal presentará un informe completo sobre el caso.
Mientras continúan las indagatorias, el gobierno federal reportó un despliegue de más de 2 mil 450 elementos para contener y limpiar las zonas impactadas. Según el balance oficial, hasta ahora se han atendido más de 223 kilómetros de playas, se han retirado más de 430 toneladas de contaminantes y se mantiene vigilancia marítima, aérea y terrestre para ubicar nuevas manchas de hidrocarburos.
En estas tareas participa de forma destacada la Secretaría de Marina, que ha movilizado más de mil 700 elementos, así como embarcaciones, aeronaves y vehículos en puntos estratégicos del Golfo, entre ellos Alvarado, Coatzacoalcos y Tuxpan, en Veracruz; Paraíso, en Tabasco; y Tampico, en Tamaulipas. A la par, Pemex mantiene desde el 12 de marzo a más de 700 trabajadores en 29 frentes de trabajo, con apoyo de helicópteros, radares satelitales y recursos económicos destinados a la limpieza de playas y monitoreo ambiental.
Las autoridades ambientales también mantienen vigilancia en playas, ríos, lagunas y manglares, mientras que la Profepa y la ASEA documentan la presencia de residuos de hidrocarburo en ecosistemas sensibles e instalaciones portuarias. Además, la Conanp ha reportado recolección de residuos en el Sistema Arrecifal Veracruzano y en la zona norte de Veracruz, lo que confirma que el impacto no se limita únicamente a la línea costera.
El derrame ha provocado además afectaciones económicas a pescadores y comunidades costeras, debido a la contaminación de especies marinas y la reducción de actividades productivas. La presidenta informó que ya se realizó un censo de personas afectadas para canalizar apoyos, al tiempo que reiteró que, una vez identificado al responsable, se aplicarán las sanciones correspondientes y se exigirá la reparación del daño ambiental.
Este nuevo hallazgo ocurre en un contexto de creciente preocupación por la magnitud del derrame. Otros reportes publicados este mismo jueves señalan que la contaminación ya habría impactado cientos de kilómetros de litoral en el sur del Golfo, mientras persiste la incertidumbre sobre el origen exacto del hidrocarburo y el alcance real del daño ambiental.






