martes, septiembre 1, 2026
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Deficiencia de vitamina D: causas, síntomas y riesgos para la salud

La vitamina D es un nutriente fundamental para el organismo, ya que participa en la absorción del calcio, el mantenimiento de los huesos y el funcionamiento adecuado de los músculos y del sistema inmunitario. Cuando los niveles de esta vitamina son insuficientes durante un periodo prolongado, pueden aparecer diferentes problemas de salud.

La deficiencia de vitamina D puede presentarse cuando existe una exposición insuficiente a la luz solar, cuando la alimentación no aporta cantidades adecuadas o cuando determinadas enfermedades dificultan su absorción o aprovechamiento. Las personas que pasan poco tiempo al aire libre, los adultos mayores y quienes tienen ciertas condiciones que afectan la absorción intestinal pueden tener un mayor riesgo.

¿Cuáles son los síntomas?

En algunos casos, la deficiencia de vitamina D puede no provocar síntomas evidentes. Cuando existe una carencia importante, pueden presentarse cansancio, debilidad muscular, dolor en los huesos y molestias musculares.

En los niños, una deficiencia grave puede afectar el desarrollo normal de los huesos y provocar raquitismo. En los adultos, una carencia prolongada puede contribuir al debilitamiento de los huesos y favorecer la aparición de osteomalacia.

¿Por qué es importante para los huesos?

Una de las funciones principales de la vitamina D es ayudar al organismo a absorber calcio, un mineral indispensable para mantener huesos y dientes fuertes. Cuando no hay suficiente vitamina D, el cuerpo puede tener dificultades para mantener un adecuado equilibrio de calcio y fósforo.

Con el tiempo, esto puede contribuir a una menor densidad mineral ósea y aumentar el riesgo de fracturas, especialmente en personas mayores.

¿Cómo obtener vitamina D?

El organismo puede producir vitamina D cuando la piel se expone al sol. También puede obtenerse mediante algunos alimentos, entre ellos pescados grasos, yema de huevo y alimentos fortificados, como ciertos productos lácteos y bebidas vegetales.

Sin embargo, la cantidad de vitamina D que produce el cuerpo a través del sol puede variar dependiendo de factores como la edad, el tono de piel, la ubicación geográfica, la estación del año y el tiempo de exposición.

¿Se deben tomar suplementos?

Los suplementos de vitamina D pueden ser útiles para personas que presentan una deficiencia confirmada o que tienen un riesgo elevado, pero no es recomendable consumir dosis elevadas por cuenta propia. Un exceso de vitamina D también puede ser perjudicial y provocar niveles demasiado altos de calcio en la sangre.

La forma más adecuada de determinar si existe una deficiencia es mediante una evaluación médica y, cuando se considera necesario, un análisis de sangre.

Mantener niveles adecuados de vitamina D forma parte de una alimentación y un estilo de vida saludables. Una dieta variada, actividad física y una exposición responsable al sol pueden contribuir a mantener una adecuada salud ósea y general.

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