La crisis política por el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, provocó un fuerte enfrentamiento en el Congreso de la Unión, donde legisladores de oposición y oficialismo cruzaron acusaciones sobre presuntos vínculos con el narcotráfico, soberanía nacional y traición a la patria.
Durante la sesión de la Comisión Permanente, diputados y senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano exigieron acciones más contundentes contra Rocha Moya, luego de que autoridades de Estados Unidos solicitaran su detención y extradición por presuntos nexos con el crimen organizado.
La oposición acusó al Gobierno federal y a Morena de encubrir casos de presunta narcopolítica, mientras que legisladores oficialistas respondieron señalando la supuesta presencia de agentes de la CIA en Chihuahua durante recientes operativos, acusando incluso “traición a la patria” por permitir intervención extranjera.
El ambiente se tornó aún más tenso por la ausencia del senador morenista Enrique Inzunza, también señalado por autoridades estadounidenses, así como por los reclamos relacionados con presunto nepotismo y corrupción dentro de Morena.
El caso Rocha Moya ha escalado rápidamente en la agenda política nacional luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara acusaciones contra varios funcionarios sinaloenses por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
En medio de la presión internacional, Morena y aliados han defendido la soberanía nacional y cuestionado las acciones del gobierno estadounidense, mientras la oposición insiste en que las acusaciones deben investigarse a fondo.
La controversia amenaza con impactar el panorama político rumbo a las elecciones de 2027 y mantiene bajo presión al Gobierno federal, que enfrenta crecientes cuestionamientos sobre seguridad y combate al crimen organizado.






