El rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), Luis Alfonso Rivera Campos, reconoció que la prohibición de vender comida chatarra en instituciones de educación superior podría afectar los ingresos que recibe la universidad a través de sus cafeterías, por lo que analizarán las nuevas disposiciones antes de realizar modificaciones.
Rivera Campos señaló que la medida representa un desafío para las universidades, debido a que, a diferencia de los planteles de educación básica, la mayoría de sus estudiantes son mayores de edad.
“Estaremos atentos a esas indicaciones. Como siempre, la universidad ha sido respetuosa de las leyes o políticas en ese sentido, así que definitivamente el proceder va en esa dirección”, expresó.
El rector explicó que las cafeterías instaladas en los distintos campus universitarios representan una fuente de ingresos para la institución que, aunque no es elevada, resulta importante para sus operaciones.
“Para nosotros, las cafeterías en el campus universitario nos generan un ingreso muy modesto, pero muy importante y, bueno, pues ahora van a estar limitadas”, manifestó.
Ante esta situación, adelantó que buscará establecer comunicación con los responsables de las cafeterías para revisar las posibles afectaciones económicas y determinar los ajustes necesarios en los productos que actualmente se comercializan.
Asimismo, indicó que la universidad primero deberá conocer con precisión los alcances de las nuevas disposiciones, a fin de identificar cuáles serán las restricciones aplicables y cómo deberán implementarse dentro de sus instalaciones.
Rivera Campos reiteró que la UACH mantendrá una postura de respeto hacia las disposiciones oficiales, por lo que, una vez que se tengan claros los lineamientos, se procederá con las modificaciones correspondientes.
Finalmente, señaló que el objetivo será encontrar la manera de cumplir con la normativa sin dejar de considerar las implicaciones económicas que estas restricciones podrían representar para las cafeterías y la propia institución.






