Las interrupciones en el suministro eléctrico continúan afectando la operación de los pozos que abastecen de agua a la ciudad de Chihuahua, informó el director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), Alan Falomir Sáenz.
El funcionario señaló que la problemática no se ha detenido y que las fallas eléctricas tienen consecuencias directas sobre la cantidad de agua que puede ser enviada a la red de distribución de la capital.
“Esto no para, no hay manera”, expresó Falomir al referirse a los apagones registrados durante los últimos meses.
Destacó que julio registró una cifra histórica de apagones reportados ante la JMAS, situación que complicó la operación de la infraestructura utilizada para extraer y distribuir agua.
Cada interrupción eléctrica puede provocar que los equipos de bombeo dejen de funcionar temporalmente, lo que reduce el volumen disponible para determinadas zonas y obliga al organismo a realizar ajustes en la operación de su red.
Falomir explicó que la JMAS continúa atendiendo esta situación para reducir las afectaciones a los usuarios, mientras mantiene los trabajos relacionados con la disponibilidad de agua para la ciudad.
Advirtió que el reto no se limita a resolver las necesidades actuales, sino que será necesario trabajar en alternativas que permitan fortalecer el abastecimiento durante los próximos años ante las condiciones que enfrenta Chihuahua.






