La Cámara de Diputados aprobó la madrugada de este jueves la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, una reforma con la que se busca abrir la puerta a una mayor participación del sector privado en proyectos prioritarios impulsados por el Estado mexicano.
La iniciativa fue avalada con 359 votos a favor de Morena, PVEM, PT y Movimiento Ciudadano, frente a 80 votos en contra del PAN y PRI. Además de crear una nueva ley, el dictamen también contempla modificaciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
De acuerdo con el proyecto aprobado, la nueva legislación permitirá que la iniciativa privada colabore con el sector público y social en la realización de obras y proyectos considerados estratégicos, mediante contratos de largo plazo y diversos esquemas sectoriales de inversión. La propuesta forma parte de la estrategia del gobierno federal para acelerar el desarrollo de infraestructura en áreas prioritarias sin ceder la rectoría del Estado.
Uno de los puntos que más llamó la atención durante la discusión fue que, de última hora, el pleno eliminó los mecanismos de supervisión legislativa sobre el gasto destinado a este rubro, lo que generó cuestionamientos de la oposición respecto a la transparencia y el control del uso de recursos públicos.
Mientras el bloque oficialista defendió la reforma como una herramienta para detonar el desarrollo y agilizar proyectos de infraestructura con enfoque de bienestar, legisladores de oposición advirtieron que la eliminación de controles podría debilitar la rendición de cuentas en obras financiadas bajo este nuevo esquema.
Con esta aprobación en San Lázaro, la nueva ley se perfila como uno de los movimientos legislativos más relevantes en materia económica e infraestructura del actual periodo, al sentar las bases para una mayor coordinación entre el gobierno y la iniciativa privada en obras de alto impacto nacional.






