Una tormenta considerada la más intensa de la temporada provocó este domingo severas inundaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), paralizando sus operaciones por más de tres horas y dejando a miles de pasajeros varados.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, en algunos puntos de la capital se registraron hasta 84 milímetros de lluvia en menos de media hora, lo que rebasó por completo la capacidad del sistema de drenaje. Las autoridades capitalinas activaron la alerta púrpura —máxima en la escala de emergencia— debido a la magnitud del fenómeno.
Las pistas, accesos y zonas de documentación del aeropuerto se anegaron, obligando a suspender despegues y aterrizajes. Más de 100 vuelos fueron cancelados o desviados hacia otras ciudades como Guadalajara, Cancún e incluso Toronto, afectando a unos 15 mil pasajeros. Muchos de ellos pasaron la noche en la terminal ante la falta de opciones de transporte y hospedaje.
Las vialidades cercanas, como Circuito Interior y Bulevar Puerto Aéreo, también colapsaron por el agua acumulada, complicando la llegada y salida del aeropuerto. El Metro y el Metrobús registraron cortes parciales en varias líneas, entre ellas la Línea 5 del Metro, que conecta directamente con la terminal aérea.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó que se activó el “Plan Tlaloque” para el desalojo de agua y anunció inversiones históricas en infraestructura hidráulica para evitar que hechos similares se repitan. Sin embargo, reconoció que la magnitud de la lluvia superó la capacidad actual del drenaje.
La situación generó críticas en redes sociales, donde usuarios calificaron como “vergonzoso” que uno de los aeropuertos más transitados de América Latina quede inoperante por una tormenta, en un contexto donde los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes.






