La situación en la Franja de Gaza volvió a escalar tras un violento ataque en el paso de Zikim, donde al menos 91 personas que esperaban ayuda humanitaria fueron asesinadas por fuerzas israelíes, según reportes de medios locales. En total, más de 110 palestinos murieron en 24 horas.
El ataque, ocurrido mientras civiles buscaban alimentos y suministros, también dejó más de 800 heridos, muchos en condiciones críticas. Organismos internacionales han expresado su preocupación por la creciente emergencia humanitaria.
Organizaciones como la ONU y la Cruz Roja pidieron un alto al fuego inmediato, mientras se multiplican las denuncias por crímenes de guerra. El gobierno israelí no ha emitido comentarios sobre los fallecidos civiles, lo que alimenta las tensiones diplomáticas.






