Nuevos enfrentamientos en la frontera entre Camboya y Tailandia dejaron un saldo de 13 muertos, incluidos cinco soldados y ocho civiles. El conflicto inició por disputas territoriales no resueltas y se intensificó tras denuncias de incursiones militares.
Ambos gobiernos anunciaron un alto al fuego temporal mediado por Estados Unidos, aunque testigos aseguran que hubo nuevas escaramuzas horas después del acuerdo. La comunidad internacional llamó al diálogo y al cese inmediato de hostilidades.






