Al menos 73 palestinos murieron mientras esperaban la entrega de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, según informaron autoridades locales. La creciente escasez de alimentos ha generado desesperación entre la población, mientras la comunidad internacional intensifica la presión sobre Israel para abrir corredores seguros.
En respuesta a la emergencia, la Fuerza Aérea de Israel inició lanzamientos aéreos de suministros en zonas previamente afectadas por bombardeos. Organismos internacionales advierten que la situación podría empeorar si no se permite el acceso terrestre a los cargamentos de asistencia.






