Japón celebró elecciones clave para renovar parte de su Parlamento, con una alta participación ciudadana y fuerte tensión política. El primer ministro Shigeru Ishiba buscó consolidar su liderazgo ante una oposición que ha ganado fuerza por críticas económicas.
Aunque los resultados preliminares muestran ventaja para el partido gobernante, los analistas señalan que el equilibrio de poder podría obligar a nuevos acuerdos legislativos. El rumbo de la política exterior y de defensa japonesa está en juego.
Elecciones parlamentarias en Japón definen futuro político






