Ciudad de México.- A 10 años de la desaparición de sus hijos y en medio de promesas incumplidas, los padres de los normalistas de Ayotzinapa siguen sin saber la verdad.
Desde que asumió, el presidente López Obrador ofreció justicia, la misma que prometió Enrique Peña Nieto. La noche de la desaparición
El 26 de septiembre de 2014, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, 80 normalistas de primer año de la Normal Rural de Ayotzinapa, conocidos como «Los Pelones», tenían una misión: llevar a la escuela autobuses para trasladarse a la Ciudad de México a la protesta por el 2 de octubre. En el intento, tres hallaron la muerte y 43 fueron desaparecidos por policías municipales y sicarios en Iguala, Guerrero.
En octubre de ese año, el entonces Procurador Jesús Murillo Karam señala como responsables a Guerreros Unidos, al Edil de Iguala, José Luis Abarca, a su esposa y al ex director de Seguridad Pública municipal, quienes fueron detenidos.
Ese mismo mes, Tomás Zerón, titular de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, lleva a un detenido al Río San Juan, en una diligencia que no fue registrada oficialmente en expediente.
Para los investigadores de la desaparición de los normalistas, está más que claro que las diligencias que encabezó Zerón fueron fabricadas e ilegales. Actualmente, el ex funcionario se encuentra refugiado en Israel.






