Felipe Acosta, uno de los representantes legales de los afectados por la empresa Aras Business Group, subrayó la importancia de la audiencia programada para hoy en el Gimnasio Rodrigo M. Quevedo de Chihuahua, calificándola como «sin precedentes a nivel mundial». Acosta expresó sus preocupaciones acerca de posibles intereses que podrían intentar obstaculizar la realización de esta audiencia crucial.
En relación con las cifras financieras involucradas en el caso, Acosta reveló que Aras tiene una deuda aproximada de 2 mil 200 millones de pesos, mientras que la Fiscalía solo ha asegurado 520 millones de pesos. Propuso un plan de devolución que comprometería a la Fiscalía y a Aras a restituir las inversiones de los afectados, descontando los dividendos, y de ese monto, entregar el 50%. Para ilustrar, mencionó que si alguien invirtió 100 mil pesos y obtuvo 20 mil de intereses, solo se le devolverían 40 mil pesos de los 80 mil restantes después de deducir los dividendos.
En sus declaraciones, Acosta advirtió sobre la posibilidad de revocar la apoderación legal de Aras, a cargo del señor Benavides. Esta medida implicaría reiniciar los trámites y gestiones ante el gobierno del estado, la fiscalía general y otras instancias. Acosta subrayó el deseo de que la audiencia se celebre, ya que permitiría avanzar hacia un acuerdo reparatorio. Según la ley, un acuerdo entre el imputado y la víctima podría alcanzarse durante la audiencia.
Acosta enfatizó que la comunidad afectada está ansiosa por recuperar su dinero y expresó la esperanza de que la audiencia se lleve a cabo sin interferencias, asegurando que transcurra de acuerdo con la ley del fuero común y no se suspenda por motivos ajenos a los intereses de los afectados.






