Los manifestantes expresaron su descontento ante representantes de la sección 42 del sindicato SNTE y de la Secretaría de Educación, argumentando que la negación del mencionado bono se basó en su condición de personal interino. A pesar de haber desempeñado sus funciones bajo esta categoría durante hasta 20 años, nunca se les ha proporcionado la basificación ni los bonos correspondientes.
Según las quejas presentadas, estos trabajadores interinos sostienen que, al no ser considerados personal de base, se les excluyó de una prestación que sus contrapartes de base recibieron en todo el estado. La manifestación también destacó la falta de apoyo por parte de las autoridades gubernamentales estatales, del sindicato al cual están afiliados y, en esta ocasión, de la federación al negarles el bono anual de bienestar.
Los empleados interinos, particularmente aquellos que trabajan en los edificios gubernamentales, resaltaron su situación de vulnerabilidad, ya que se les dificulta reclamar la basificación, a diferencia de lo que ocurre en los centros escolares, donde la ley concede esta prestación después de seis meses de servicio.






